enfermedades neurodegenerativas

Enfermedades neurodegenerativas: qué son exactamente

En España, más de un millón de personas sufren algún tipo de enfermedad neurodegenerativa. Y es una cifra que aumenta más y más cada año. Para el 2030, se calcula que el número de pacientes de este tipo de enfermedades se habrá multiplicado por 2.

Sin duda estamos ante un tipo de enfermedad que supone un reto a título individual (un reto para pacientes, cuidadores, familiares, médicos, investigadores, etc…), pero también un reto para nuestra sociedad.

Son enfermedades sin cura posible y que acarrean una disminución progresiva de las capacidades de los pacientes a nivel físico o mental, necesitando de cuidados y atención tanto de familiares como de profesionales sanitarios.

Por lo tanto, este tipo de enfermedades conllevan un gran desgaste psicológico del paciente y su entorno, pero también implica un desgaste y una importante inversión de recursos por parte de nuestra sociedad.

Pero, ¿qué son exactamente las enfermedades neurodegenerativas?

¿Qué son las enfermedades neurodegenerativas?

Una enfermedad neurodegenerativa es un término genérico que abarca a un grupo de enfermedades y dolencias cuyo nexo en común es el ser causadas por la muerte progresiva de neuronas en distintas regiones del sistema nervioso.

Esta muerte progresiva de células nerviosas en regiones concretas del sistema nervioso provocará los signos y síntomas característicos de cada una de estas enfermedades.

Conviene recalcar que el sistema nervioso está formado por el encéfalo y la médula espinal, y que las neuronas son un tipo de célula muy especial, ya que no se reproducen como las otras y tampoco pueden ser reemplazadas. Solo un pequeño grupo de neuronas tienen la capacidad para la neurogénesis. El resto no pueden regenerarse y nuestro organismo tampoco puede sustituirlas.

Pero, ¿qué es lo que causa esa muerte progresiva de células nerviosas?

enfermedades neurodegenerativas

Causas de las enfermedades neurodegenerativas

Las causas son variadas y a veces es difícil encontrar el factor desencadenante. No obstante, el factor genético es uno de los principales causantes de estas enfermedades.

También existen otras causas a tener muy en cuenta como virus, bacterias, toxinas, tumores, agentes químicos e incluso el alcoholismo.

Ejemplos de enfermedades neurodegenerativas

Tristemente, hoy en día existe un gran número de este tipo de enfermedades, muchas de las cuales fueron descubiertas y diagnosticadas por primera vez en el siglo XX.

Entre las más habituales encontramos la esclerosis múltiple, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la atrofia muscular espinal o la ataxia espinocerebelosa

Esclerosis múltiple

Se trata de una enfermedad desmielizante que afecta a la sustancia blanca que recubre los axones (parte de la neurona encargada en conducir el impulso nervioso desde el cuerpo celular de una neurona o soma hasta otra célula).

En un principio se pensaba que esta enfermedad mostraba únicamente síntomas neurológicos (debilidad motora, dificultades visuales, ataxia…), sin embargo, estudios recientes han demostrado que también va a sociada a déficits cognitivos (falta de atención, falta de concentración o disminución de la memoria entre ellos).

Enfermedad de Alzheimer

Es causada por la formación progresiva de placas seniles y ovillos neurofibrilares en la corteza cerebral, así como a la pérdida neuronal y sináptica.

Implica el desarrollo de múltiples déficits cognitivos, como graves deterioros de la memoria, del lenguaje, de las habilidades motoras o de las capacidades para percibir y reconocer los estímulos del entorno.

Enfermedad de Parkinson

Es causada por la muerte progresiva de las neuronas en la parte compacta de la sustancia negra del cerebro. Esto provoca una disminución de la síntesis de dopamina, lo que origina una disfunción en la regulación de las principales estructuras cerebrales implicadas en el control del movimiento.

Sus síntomas principales son la torpeza y lentitud de movimientos, el temblor en reposo, la rigidez o la alteración de los reflejos y el equilibrio.

También va asociada a déficits cognitivos como la alteración de la memoria o la velocidad de procesamiento de la información.

Y hasta aquí nuestro artículo sobre las enfermedades neurodegenerativas.

Si tú o algún familiar tuyo es paciente de alguna de estas enfermedades y necesitáis ayuda, no dudes en contactar con nosotros.

Enfermedades neurodegenerativas
efectos del covid19

Efectos del COVID19 en el cerebro

Son muchos los efectos secundarios que se han estado detectando en pacientes y personas que han padecido COVID 19. Sin embargo, hasta no hace mucho, los estudios médicos se centraban en los efectos físicos en teoría más graves y fáciles de detectar como lesiones en los pulmones, problemas cardiovasculares, fatiga, problemas respiratorios, tos, dolor en las articulaciones, dolor de cabeza, etc…

Estos efectos se han venido observando en personas que han padecido la enfermedad tanto a medio como a largo plazo y están siendo estudiados detenidamente por médicos y científicos desde casi el inicio de la pandemia.

Sin embargo, en los últimos meses se han intensificado las investigaciones relacionadas con las preocupantes secuelas que deja la enfermedad en el cerebro, ya que a medio plazo se está observando un incremento de los efectos neuronales que el COVID19 tiene en las personas que lo han padecido.

Y es que los últimos estudios revelan que alrededor de un 40% de las personas que han padecido COVID19 presentan síntomas neuronales tras pasar la enfermedad. Estos síntomas van desde los mareos o dolor de cabeza, hasta la niebla mental o, incluso, el incremento del riesgo a padecer ictus o enfermedades mentales tan graves como el alzheimer o el parkinson.

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Los investigadores además se han dado cuenta de que cada vez están apareciendo más casos de pacientes a los cuales la enfermedad ha afectado a su sistema nervioso central y/o periférico.

Entre los síntomas más frecuentes registrados encontramos cefaleas (dolor de cabeza) de leves a moderados, mareos y vértigos, niebla mental, anosmia e hiposmia o encefalopatía (leves y moderadas).

A estos efectos más habituales se deben añadir sintomas más graves aunque, afortunadamente, menos habituales, como cefaleas y encefalopatías graves, coma, ictus, crisis epilépticas, encefalitis, paralisis facial, paralisis de nervios oculares, polirradiculoneuropatias o derrame cerebral.

Además, como hemos mencionado con anterioridad, los estudios ven importantes indicios de que en pacientes graves de COVID19 aumenten las posibilidades de padecer alzheimer, parkinson y otras enfermedades neuronales degenerativas.

De hecho, en los últimos meses, los avances en el estudio de los efectos neuronales que el COVID19 tiene en los pacientes ha hecho que médicos y científicos lleguen a la conclusión de que dichos efectos son mucho más importantes de lo que se pensaba.

efectos del covid 19

Esto ha abierto nuevas teorías y líneas de investigación, entre las cuales destaca la sospecha que tienen muchos investigadores de que buena parte de las muertes por insuficiencia respiratoria provocada por el COVID19 se producen por daños en el cerebro y no en los pulmones, como se pensaba de forma generalizada hace unos meses.

No obstante, los investigadores barajan 3 hipótesis para explicar dichos daños y secuelas neuronales presentadas por pacientes y personas que han superado la enfermedad.

La primera de estas hipótesis es la que dichos daños han sido causados por la falta de oxígeno en el cerebro en los casos graves (la también llamada “hipoxia feliz”). La segunda hace referencia a la famosa “tormenta de citocinas”, que no es otra cosa que la respuesta inflamatoria de nuestro cuerpo ante el ataque del virus.

Estas 2 hipótesis eran hasta hace bien poco las más extendidas entre la comunidad científica. Sin embargo, en los últimos meses una tercera hipótesis, la que afirma que el virus ataca al cerebro causando de forma directa dichos efectos y secuelas, se está imponiendo entre buena parte de los investigadores.

Y es que aunque el cerebro posea un “blindaje” contra virus e infecciones (la “barrera hematoencefálica”, formada por celulas especializadas dentro de los capilares que atraviesan el cerebro y la médula espinal), cada vez hay más indicios de que el COVID19 puede atravesar dicho “blindaje”.

Diferentes estudios en diferentes países como Francia, Italia, Japón o China han encontrado restos del virus en el líquido cefalorraquídeo o en las células endoteliales que cubren los vasos sanguíneos del cerebro.

Esto es especialmente preocupante porque implicaría que, al ingresar en el sistema nervioso central, el virus no solo puede causar daños de diferente índole en nuestro cerebro, aumentando la posibilidad de desarrollar enfermedades cerebrales degenerativas, sino que además podría permanecer allí oculto para regresar años más tarde.

Es importante resaltar que este comportamiento del virus no sería de ninguna manera algo nuevo. A lo largo de la historia se ha demostrado que otros virus han podido atravesar la barrera hematoencefálica. Este sería el caso de la varicela o de diferentes tipos de gripe, como la que causó de la pandemia de 1918.

Hasta aquí este post sobre los efectos del COVID19 en el cerebro. Deberemos estar muy atentos para ver hacia donde nos llevan estas nuevas líneas de investigación abiertas por la comunidad científica.

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